INTELIGENCIA ARTIFICIAL Y HUMANA

Es generalizada la inquietud en distintos medios sobre el grado de influencia presente y futura de la inteligencia derivada de las máquinas. La discusión no es nueva, ya Aldous Husley en el año 1932 con su premonitorio “Mundo Feliz” nos advertía sobre las implicancias de dejar a cargo de lo artificial la programación de nuestras vidas con la esperanza o excusa de que podrían evitarse a través de estos instrumentos  los errores a los que nuestra naturaleza falible nos induce. Lo que estamos olvidando y quizás sea lo más preocupante, es que nuestra propia inteligencia es cada día más mecánica. Nuestros hábitos, creencias, prejuicios, deseos, ambiciones y necesidades externas de toda índole nos condicionan. Pese a los avances tecnológicos en materia de información, nos encontramos a diario catapultados en búsqueda de “zanahorias” que aún cuando las alcanzamos, nos decepcionan por lo efímero de la satisfacción que nos genera. Por ahora, las cualidades de reflexión, de observación interior y de contemplación son privativas de los seres humanos. Intentemos pues por ese camino, obviamente sin senda…

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