GRIETAS DE AYER, DE HOY Y DE SIEMPRE

Cuando algunas palabras y conceptos se ponen de moda, corremos el riesgo que las cuestiones se vuelvan superficiales o limitarlas al breve tiempo de la coyuntura. Desde el fondo de los tiempos en que el hombre buscó agruparse, terminó “entendiendo” que el mejor modo de preservar al grupo de pertenencia era establecer una frontera (mental o real) entre los unos y los otros. La guerra fue siempre la manera humana de dirimir las situaciones extremas. Es cierto que la Democracia moderna ideó formas institucionales para administrar razonablemente nuestra ¿naturaleza? Pero el ser humano muestra de manera cíclica que su evolución es mas aparente que real y nos enfrentamos cotidianamente al horror de nuestras conductas públicas y privadas, las que grotescamente los medios de comunicación exaltan en un amoral consumismo, muchas veces tan perverso y morboso como aquellos chacales que estimulan quemar a los ejecutores de esos horrores en la imaginaria hoguera creada para negar nuestra responsabilidad como sociedades enfermas. El mejor modo de no superar nunca la grieta es creer que es el simple resultado de la conducta de tal o cual gobierno, en todo caso, solo a veces la estimulan por intereses mezquinos. Parecería que, como los opuestos nos permiten distinguir entro una cosa y otra, lo que de otro modo sería de muy difícil discernimiento para nuestros limitados sentidos, el enfrentamiento nos motiva para emprender acciones que de otro manera nunca desarrollaríamos. La pregunta sería: ¿porque tenemos en la mayoría de los casos que inventarnos una oposición para que nuestra pasión se canalice?

Una respuesta

  1. Kepake
    Kepake 11 de Mayo de 2017 at 3:43 AM |

    Sabiendo toda esta formación psicológica en la vivienda diarias, cercados con los conflictos en relación, humanamente estamos atendiendo lo que nos hace sufrir…?
    Hay algún lugar en compartir, esa llamada en relación o un espacio que la respuesta se comparta observándose a si mismo en relación con los demás en ese entorno de convivencia…?
    Es de gran liberación encontrarse en dichosa relación, vivenciando la totalidad de ver-se así mismo , esa belleza que nos ofrece la vida en relación humana.
    Disponer de ese espacio, donde la soledad, es la totalidad con quien se puede compartir, esa totalidad llamada, amar vivir lo que es…
    Atentamente.
    Kepake.

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