EL OCIO QUE ANGUSTIA

compuLa  Sociedad de Consumo nos suministra permanenente y sistemáticamente productos para mantenernos entretenidos y, por ende, intentando (generalmente con éxito), que tengamos el menor tiempo posible disponible  para la observación y el conocimiento propio. La inmensa mayoría de las personas pasan sus días de este modo. Cuando muchas horas se destinan al trabajo rutinario el entretenimiento ocupa un lugar secundario, pero en época de vacaciones, donde se tiene todo «el tiempo» disponible, surgen llamativas situaciones como síntomas de la alienación en la que deriva nuestro diario vivir: conflictos de pareja recrudecidos, enfrentamientos entre padres e hijos, aburrimiento… Por «suerte» las nuevas tecnologías nos brindan  ahora un escape: se puede estar en una playa consultando el celular, en el hotel conectado con internet o concurrir a una sala de juegos donde miles de personas se amontonan y se excitan frente a un paño, una ruleta o una máquina. Se estima que  dentro de no mucho tiempo la industria del entretenimiento será la principal actividad comercial en el mundo. ¿Que es lo que nos impide estar simplemente con nosotros?      

EL CAMBIO CLIMATICO Y NUESTRO NO CAMBIO

cambio 2Allá por julio del 2014, bajo el título «Deterioro del medio ambiente, deterioro del ser humano», informábamos brevemente sobre las conclusiones de los más reconocidos científicos mundiales respecto al cambio climático, a cuyo texto remitimos (para aquellos que les interese).

Recientemente se celebró en París la pomposamente llamada «cumbre» sobre el cambio climático, aún con los ecos de la masacre terrorista. Sería necio y negativo decir que no pasó nada, ya que por lo menos se coincidió (politicamente esta vez), en lo irreversible del aumento de temperatura del planeta, sus causas centrales y la tendencia al futuro. Pero, lamentablemente, esto parecería una gota en el mar del desastre ecológico.

La pregunta que corresponde hacer, si pretendemos ser serios en la cuestión es: ¿los habitantes de esta planeta (en particular los de los países desarrollados), están dispuestos psicológicamente a bajar drásticamente sus hábitos de consumo? Si esto no es así, poco puede esperarse, ya que los políticos no harán nada que la gente no exiga. El tiempo que demandará la sustitución de las fuentes de energía convencionales por las no contaminantes, los intereres gigantescos que giran alrededor de los combustibles fósiles y el eventual mantenimiento (o incluso el crecimiento, en particular en los países aún en desarrollo), del ritmo de consumo, nos augura el peor de los escenarios futuros.

Solo un drástico cambio cultural, producto de un radical cambio de modo de vida, sustentado en un hombre distinto, puede ser la puerta de la esperanza. Lo que para muchos durante largo tiempo solo fue una utopía romántica, hoy es, a no dudar, el único camino…

MUERTOS DE PRIMERA Y MUERTOS DE SEGUNDA

destruccionLa  espantosa y absurda masacre perpetrada en París nos pone de frente y sin escondites, ante la no querida obligación de aceptar la condición humana. En el intento de escapar de lo más horrible de nuestro ser, atribuimos lo acontecido a personas que se encuentran detenidas en una etapa anterior de la evolución. Eso es quizás cierto, pero solo parcialmente nos acerca a la comprensión integral de la cuestión. Los supuestos custodios de la civilización comandan a la distancia matanzas en las que seres tan inocentes como los parisinos son despedazados por el uso de la tecnología más sofisticada, aunque no nos llegan las noticias de homenajes de las otras ocultas víctimas ( como las que entran en nuestros hogares a través de los medios de comunicación y conmueven nuestros sentimientos más profundos). En Africa, a diario, comandos matan y violan en interminables guerras intestinas. En Medio Oriente, personas separadas fisicamente por solo metros de convencionales líneas políticas que otros fijaron, combaten en otra guerra no declarada, tan absurda como todas… 

No hay otro camino, por arduo y sinuoso que parezca, que aceptar, para bien o para mal, que la Humanidad es una sola, que el huevo de la serpiente es las divisiones que artificialmente nuestro pensamiento ha generado a través de los siglos y que la verdadera Revolución está humilde, pero radicalmente, en el interior de cada uno de los millones y millones de habitantes de este bello y sufrido planeta azul.

VER PARA CAMBIAR

pajaro 2…»Vivir acá  es abandonar el control y dejar que la naturaleza retome el mando. Al principio o si estás de visita puede resultar abrumador; todo el verde es igual; todos los pájaros parecidos…pero con el tiempo eso empieza a cambiar, empezás a nombrar el mundo, a reconocer a los pájaros por su comportamiento, por su canto, por su plumaje…»

Estos párrafos textuales  rescatados de una nota periodística publicada en un diario argentino referida a la vida en el Delta del Río Paraná, son un muy interesante símbolo de lo que ocurre cuando uno empieza a mirar de otro modo la vida. Su riqueza, parece, no está en la cantidad de cosas que uno pueda sumar , sino en los matices que nuestra sensibilidad pueda percibir…

EL DUALISMO EN LO SOCIAL

lo-otroEs muy clara la postura de K respecto a la visión dual que los seres humanos tenemos para encarar nuestra existencia. Lo cierto es que tal dualidad ha impregnado la vida y las acciones de nuestra humanidad desde el fondo de los tiempos, parecería que la hemos necesitado para «distinguir» lo correcto de lo incorrecto y lo bueno de lo malo. A medida que exageramos nuestra dualidad, la vida se torna más chata, con menos matices y, necesariamente, descartamos la riqueza que posee aquello que representa en nuestro imaginario lo negativo. Por el contrario, al evolucionar nuestra conciencia y permitirnos integrar en un todo la complejidad y belleza de la existencia, ésta se vuelve mas rica. Los políticos han sabido muy «inteligentemente» aprovechar esta limitación humana para llevar agua para sus molinos personales. Parecería que lenta pero inexorablemente nuevas formas de expresión constituyen a las nuevas dirigencias, quizás (solo quizás), sea una buena noticia…

NO TENEMOS QUE CAMBIAR EL MUNDO

hombre frente al tanqueDecía un humorista muy inteligentemente que el mundo cambia solo y que nosotros no debemos hacer nada para ello.

Claro, puede resultar desconcertante para alguien que fue formado en la cultura del proyecto personal, del individualismo como motor del cambio y del esfuerzo como virtud que asegura resultados permanentes. Más aún, para algún desprevenido puede parecer contradictorio cuando K nos reta al cambio. Pero lo que no advertimos es que el único cambio real que esta en nuestras  manos producir:  es el propio. Todo lo demás es una gran fantasía colectiva que ha llevado al hombre a través de ideologías de todos los colores a los peores escenarios.

La vida tiene su propia inteligencia, nuestro mayor aporte es no interferir para que ella se exprese y en la medida que no lo comprendamos seguiremos girando alrededor de la misma noria bajo la ilusión de que instituciones o personas determinadas se encargarán de que ese cambio sea posible…

LA NIÑEZ

niñosEn el mes de Agosto, en Argentina, se celebra comercialmente el día del Niño.

Al respecto de ellos dijo John Betjeman: «La niñez se mide a través de sonidos, olores y observaciones antes que aparezca la sombra  oscura de la razón».

Y es que no somos mejores ni peores cuando niños, somos simplemente diametralmente distintos. 

Lo que llamamos cultura se incorpora a nosotros por intemedi0   de un mundo de ideas sin fin que confundimos con la realidad misma y por ellas vivimos y morimos….

EL CINISMO DE NO SER CÍNICO

diogenes 2El desarrollo de los hechos históricos suele encerrar extrañas paradojas que se encuentran muchas veces escondidas debajo de la superficie de nuestras costumbres y tradiciones.

Todos sabemos que cuando hoy en día cualquiera de nosotros es tachado de cínico ello esconde algo insultante, con más precisión, nuestro diccionario castellano nos dice que una persona cínica es un desvergonzado, un mentiroso, etc. Pero curiosamente el antecedente prelatino del término ( su raíz), se vincula a una escuela filosófica griega que hacía de la franqueza, la naturalidad y el desprendimiento de toda artificialidad, un estilo de vida. Justamente, un alejamiento de aquello que nos construye como seres carentes de autenticidad.

En síntesis, una actitud crítica fundamental respecto a los ornamentos alrededor de nuestra existencia que nos convierten en esclavos mecánicos de las necesidades impuestas con el ego como centro…Parecería que ello no fue «perdonado» y como castigo fueron condenados a portar para los tiempos todos los aspectos negativos humanos que ellos mismos combatieron.

 

 

 

 

 

SOLTAR

manosEn el ciberespacio causa furor una publicación que vincula la posibilidad de conseguir orden a partir de desprenderse de cosas. Esto que parecería, según el libro, una mera referencia al ordenamiento de nuestra vida casera, posee una interesante clave y quizás por ello «pega» tanto en los lectores. Una de nuestras principales fuentes de conflicto se vincula a nuestra tendencia irrefrenable a poseer, en el mas amplio sentido de la palabra. La acumulación de cosas, personas, sentimientos y ambiciones nos genera un desorden imposible de controlar aún con una agenda o un metódico ritmo de vida. La naturaleza genera y reestablece el orden «eliminando» cuando es necesario para la preservación del ecosistema.

Nuestra vida artificial nos lleva por el  camino contrario, creemos en el «más» como modo de paliar nuestra crónica angustia existencial…

LO INTUIDO Y LO PROBADO

cabezaTodos sabemos que a lo largo de la Historia han surgido numerosos seres humanos que nos hablaban con llamativa convicción de la existencia de algo que influía en nuestras vidas, conductas y decisiones, más allá de lo meramente físico. Se los llamaba: místicos, esotéricos, iniciados, iluminados, etc, etc.

Hoy la Ciencia nos reafirma que, más allá del rol que nuestro cerebro cumple, existe una zona intangible que eventualmente «alimenta» de inteligencia a nuestro ser.

Esa energía que entorna la vida es la única que parecería puede dar sentido a nuestro pequeño mundo humano y no nuestros vanidosos Egos.

EL FINAL

elefanteLos elefantes van serenamente a encontrarse con la muerte cuando la presienten. La mayoría de los animales, aparentemente por su olfato, ya no consideran un par a aquel que murió y lo abandonan naturalmente.

En cambio para nosotros es un problema, para ser más preciso, es el problema central de nuestra existencia. Aunque en nuestra juventud no lo logramos hacer del todo consciente, ese sino se encuentra siempre presente en nuestras decisiones (e indecisiones). Nuestra mente necesita para su «tranquilidad» de la lógica de la continuidad; lo repentino, lo abrupto y lo falto de explicación racional, nos descoloca. Por eso, tendemos a sustituir la realidad con la construcción de un mundo mental, pero la realidad, como diría un famoso cantautor catalán, nos espera escondida detrás de la puerta (como un ladrón: para parafrasearlo correctamente).

El título de esta reflexión también es una construcción mental, ya que en realidad solo sabemos que el misterio nos abarca y desconocemos tanto cual es el comienzo como el final.

LA REALIDAD Y EL CIBERESPACIO

contacto ciberneticoSolemos simplificar de modo superficial el mundo circundante, nuestra lógica binaria excluye todo aquello que no encaja y lo etiquetamos previo a toda conclusión.

Así también observamos lo novedoso, lo distinto, lo antes nunca conceptualizado. Necesitamos psicológicamente esta herramienta de extirpación de supuestas malezas. Damos por sentado que las relaciones humanas son más sinceras cuando se dan de forma físicamente presente y olvidamos que la mayoría de nosotros se relaciona con sus semejantes desde su coraza, elaborada en su laboratorio de prejuicios, traumas, fracasos y también  éxitos.

¿Y si ensayamos otro modo de observar los vínculos? Quizás podamos, sin catalogar, descubrir matices que nos enriquezcan en nuestra comprensión, sin tener que recurrir a la gastada idea de lo bueno y lo malo. La globalización tecnológica nos acerca, de modo impensado hasta hace pocos años y de manera instantánea, a otras culturas y nos obliga a buscar códigos comunes para comunicarnos, descubriendo, en muchos casos debajo de la cáscara de nuestras formaciones particulares, el común carácter de humanos, nuestros comunes deseos y nuestras comunes frustraciones…

MUROS

muro interiorRecientemente se celebró un nuevo aniversario de la caída del Muro de Berlín. Luego de 25 años, todavía recordamos la euforia que generó tal hecho, miles de personas celebraban en todas partes y avanzaban del otro lado de Alemania para reunirse con amigos y familiares. La humanidad se ilusionaba una vez más con la idea de que por fin entenderíamos que la libertad es un bien inalienable e innegociable ante cualquier sistema político que se pretenda instaurar. Pero también, una vez más, pudimos ver que algunos otros muros seguían en pie y sin visos de agrietamiento. Rápidamente encontramos nuevos enemigos, nuevas oposiciones y nuevas justificaciones para mantener e incluso aumentar el arsenal bélico de las grandes potencias. Estas últimas, verbalizadoras de los derechos humanos, siguieron manteniendo  sus intolerables sometimientos en pueblos pauperizados, generando a su vez reactivos fundamentalismos, nuevas formas de violencia…Ahora sí, se puede ver con toda la tecnología disponible, cómo se decapita a un ser humano en el gran escenario circense cibernético. Debemos seguir luchando por nuestra dignidad y libertad, pero también debemos comprender que es menester ocuparse «centralmente» de nuestros propios muros…

EL SENTIMENTALISMO

relaciones_sentimentalesVeía una película sobre la vida de Margaret Thatcher, en  ella observé algunas  escenas que me llevaron a la reflexión:

Se encontraba estudiando la conducta a seguir respecto a la posibilidad de destruir al Crucero General Belgrano ( y por ende masacrar a  su tripulación compuesta mayormente de chicos de 18 años), previo al inicio de la guerra de Malvinas. Fríamente resolvió torpedearlo, con «éxito». Dijo que ésto sería un escarmiento (obviamente supongo que no para los chicos y sus familiares) . Al poco tiempo, como réplica, fueron matados también varios británicos tripulantes de otro buque de guerra. En esta oportunidad, «conmovida», le escribió entre lágrimas a los familiares  que esas muertes no habían sido en vano, que la Patria se lo agradecería…

Este relato (aparentemente muy cercano a los hechos reales), se ha repetido  de distintos modos y maneras a lo largo de los tiempos,siendo el sentimentalismo la excusa para justificar cualquier conducta en nombre de ideales sagrados y así dar consuelo a los sobrevivientes y sus seres queridos. Krishnamurti era muy terminante con estos juegos perversos,  veía con una profundidad que a veces «hería» nuestros sentimientos, que la psiquis humana se encuentra muy proclive a caer en estados emocionales carentes por completo de racionalidad y distantes de los hechos como tales. Esto no lo alejaba de la sensibilidad, por el contrario, estimaba que ella era imprecsindible para tomar contacto con las zonas esenciales de nuestre ser, el de nuestros semejantes y todo lo viviente, pero eso sí, despojados por completo de nuestros condicionamientos…      

 

 

LA UTOPIA DE NO TENER UTOPIAS

Quizás sin quererlo,Tomás Moro internalizó en la Cultura Occidental, allá por el siglo XVI, la idea de que la vida se dignifica viviendo tras utopías. ¿Será tan así? Se encuentra tan enquistado en nuestro inconsciente el mandato de que tener en la mira un ideal a perseguir es total e incontrovertiblemente positivo, que resulta muy dificultoso encarar una reflexión profunda sobre la real validez de aquello que ya se encuentra incorporado como dogma. Creemos de todos modos  que debemos intentarlo.

Nuestro condicionamiento tienen múltiples, diversos y ( en muchos casos), muy escondidos modos de manifestarse. En distintas oportunidades solo nos centramos en aquellas cuestiones que fueron limitando nuestra libertad de observación y reflexión en el curso de nuestras limitadas vidas; pero existen muchas otras que poseen una fortaleza casi inquebrantable y que se transmiten de generación en generación, sin siquiera percibirlo. La utopía, prima hermana de la esperanza, nos impone a priori un modelo que, de algún modo, nos enajena del presente y nos impide el trabajo constante y permanente del conocimiento propio, al distraernos tras un futuro generalmente nunca alcanzado…

SER TRANSPARENTE

Un reciente Informe científico nos da cuenta de la existencia de peces (y otros seres acuáticos) que, en virtud de su transparencia pueden subsistir en los fondos marinos, ya que tal característica les permite pasar desapercibidos ante sus depredadores.

Por el contrario, los Humanos estimamos que la transparencia nos expone a serios riesgos para la obtención de los propósitos que nos imponenos en ésta competitiva sociedad. Construimos un aparato, llamado elegantemente personalidad y con él actuamos en la mayoría de los vínculos, bajo el pretexto de que de otro modo nos convertiríamos en seres fácilmente vulnerables. Pero eso sí, si  otro en la búsqueda de sus tan egoistas propósitos como los nuestros, resulta «victorioso», nos victimizamos y tendemos a entrar en generalizaciones abstractas, como imputarlo: a la injusticia social, la actitud egoísta de las personas, etc, etc.; sin percatarnos que la coraza que pretendemos sea nuestra protección de la vulnerabilidad, es lo que nos impide ser libres y que, justamente, la vulnerabilidad es la consecuencia de una sensibilidad despierta, el ingreso a una vida con riesgos, pero plena…