PROGRAMA RADIAL

Queridos amigos y amigas:  Tenemos el gusto de volver a comunicarnos con ustedes para decirles que hemos agregado tres nuevos programas de nuestra emisión radial : A la luz de Krishnamurti.  Lo hacemos en esta oportunidad continuando con el tema del “ver” e incorporando otro : “el conocimiento de uno mismo”. Les recordamos que dicho programa se emite todos los martes en el horario de Argentina de 20 a 21 hs, por intermedio de Radio del Pueblo 830  AM del dial; también pueden seguirlo por Internet desde cualquier lugar del mundo en:  Radiodelpueblo.com.ar. Además, podrán comunicarse por intermedio de la casilla de correo exclusiva: alaluzdekrishnamurti@gmail.com , como así también por  nuestro facebook. Muchas gracias nuevamente por el estímulo que nos llega permanentemente por nuestro trabajo.

MALAS Y BUENAS NOTICIAS

1Particularmente en Argentina, la inmensa mayoría de las personas dirían que en los últimos tiempos no han cesado de recibir malas noticias. Los medios de comunicación, en general, adoptan el sencillo y redituable camino de la repetición fácil y mediocre de los objetivamente negativos datos de la economía. Los economistas, que de psicología poco saben, no dejan, pese a sus pergaminos, de equivocarse alarmantemente. Como siempre decimos (y seguiremos diciendo), los problemas humanos son mucho más profundos que el dato sobre el valor de la moneda de la principal potencia mundial. Y no porque carezcamos de la sensibilidad suficiente para darnos cuenta de los problemas sociales de que de tales situaciones derivan, sino porque estamos convencidos que detrás del velo de la “realidad” subyace un ser ser humano que en su crónica insatisfacción consciente o inconsciente genera  una sociedad enferma de angustia, incertidumbre e inseguridad personal, retroalimentando mecánicamente un sistema que permanentemente se muerde la cola. Pero, en el lado B de esa misma sociedad, miles de personas que muy poco trascienden, realizan actos cotidianos de solidaridad, amor y respecto a su semejante.Enfermeras que por unos pocos pesos de sueldo, atienden amorosamente a enfermos que en muchos casos están solos; docentes que entregan su cariño y su tiempo a niños y jóvenes, con la convicción de que contribuyen para la formación de hombres y mujeres mejores; anónimos que dan su tiempo y amor para discapacitados; innumerables personas que intentan crear conciencia sobre la preservación del medio ambiente y la cruel eliminación de nuestros hermanos animales; millones que luchan por la igualdad y la libertad en todos los terrenos…Esas buenas noticias se encuentran normalmente eclipsadas por el gigantesco planeta de los intereses mercantiles.

Magia y Corrupción

Hace ya casi un año publicábamos un comentario sobre la corrupción en el que terminábamos el muy vigente análisis destacando la fantasía de creer que los problemas de esta magnitud generalizada se “curan” con unas cuantas personas presas, cuando la cuestión es, lamentablemente, de una raíz cultural profunda en la que todos estamos involucrados. Como en muchas otras cuestiones vinculadas a la naturaleza humana, el mayor problema o dificultad a resolver es el de nuestras propias corrupciones personales, la que nos debería llevar a preguntarnos, si fuéramos lo suficientemente observadores en el camino del conocimiento propio, si ese modo de vida en el que el poder y el dinero son el eje, nos hace más felices o mas plenos. La respuesta está en las “pobres” vidas de los poderosos y “ricos”. La astucia para producir dinero (y por ende poder), no eliminan su incapacidad para comprender lo que es una verdadera vida íntegra, en paz y plenitud. Existe una conocida historia que cuenta, resumidamente, el diálogo entre un humilde pescador y un poderoso en el cual el primero le pregunta finalmente al segundo para qué debería seguir sus consejos para hacer negocios y acumular dinero, concluyendo el círculo de sus recomendaciones en que, en realidad,  lo que debería buscar era que al final del camino, simbólicamente, encontrara la  paz y la tranquilidad, justamente lo que ese  humilde pescador sentado con su caña frente al río, poseía sencillamente sin desarrollar ese ambicioso proyecto de muchos años de esfuerzo . Y es que el ego como eje de nuestra vida no solo es nocivo, sino que es la cuna de nuestra ignorancia…

Los slogan( o el mejor modo de evitar ver la realidad con sus matices)

En La Argentina se viene debatiendo hace varios meses la eventual sanción de una ley que legalizaría el aborto y aunque muchas personas aportan experiencias, investigaciones y conocimientos dignos de ser tenidas en cuenta al momento de que los legisladores tomen una decisión final, muchos otros, con intereses menos transparentes socialmente, se valen de los slogan para ganar adeptos y mover emocionalmente a las personas de un lugar a otro generando en seres, en su mayoría de buena voluntad, enfrentamientos lindantes a la violencia. Es interesante recordar que la palabra del título, de origen inglés (etimológicamente: grito de guerra), fue gestada a partir de una necesidad militar en la primer guerra mundial. “Tu país te necesita”  decía un soldado británico: Herbert Kitchener. Luego, esa palabra fue incorporada de manera permanente por el mundo publicitario, para que la gente compre y, luego por los políticos, para que “compren” sus propuestas. La lista de slogan famosos es innumerable y si bien en el mundo publicitario genera confusión y lleva a adquirir cosas de manera compulsiva, en el de la política es francamente peligroso, ya que los problemas sociales y económicos son de una complejidad no compatible con simplismos, opciones maniqueas y recursos meramente emocionales. Cualquiera que serena y reflexivamente observa las cuestiones de nuestro diario vivir comprende que la realidad no es ni blanca ni negra, que los diversos colores nos permiten acercarnos a la complejidad, pero también a la verdad…

Mundiales de hoy y de siempre

En ocasión del Mundial de Fútbol de Brasil, hace ya cuatro años, realizamos el siguiente comentario que, en lo esencial, por su vigencia reproducimos:…”son muy pocas las oportunidades en que el ser humano (o la mayoría de ellos) puede sentirse igualado a otros, sin distinción de clases sociales, poderío o status de cualquier naturaleza.  Los extremistas intelectuales critican con despectiva soberbia las emociones que se generan tras un mero partido de pelota, los patrioteros se emocionan hasta las lágrimas cuando escuchan sus himnos nacionales y, con una simplificación alarmante, creen que logrando un gran equipo podrán generar por efecto contagio condiciones para que sus países vivan mejor, minimizando la violencia, las divisiones y el fraccionamiento social. Quizás, ni una cosa ni la otra…La cuestión sigue siendo la misma, debemos comprender que lo de afuera es simple entretenimiento y si lo concebimos así podremos vivirlo también de ese modo.

Existe en nosotros una tendencia a confundir las funciones que cada cosa tiene en nuestras vidas, como no tenemos orden interno, los eventos con fuerte carga de emotividad nos alejan de nuestro centro y así como en muchos otros ordenes, pretendemos cubrir nuestros vacios con la ingesta indiscriminada de actividades deportivas (como también otras), y observamos que cesado el bombardeo intenso por vía de los medios de comunicación, muchos caen sin reconocerlo en una sensación de ausencia de “algo”,  con cierta tendencia depresiva. En realidad ese algo es lo ausente permanente…

NUEVAS PUBLICACIONES

CON LA PLANTACompletamos con sendos extractos en SU LEGADO  el tema del “Conflicto”. Recuerden siempre que encontrarán el resto de lo publicado en dicho espacio ordenado temáticamente, EN SINTONÍA, por autores; y en DIÁLOGOS por las fechas de difusión. 

 

INTELIGENCIA ARTIFICIAL Y HUMANA

Es generalizada la inquietud en distintos medios sobre el grado de influencia presente y futura de la inteligencia derivada de las máquinas. La discusión no es nueva, ya Aldous Husley en el año 1932 con su premonitorio “Mundo Feliz” nos advertía sobre las implicancias de dejar a cargo de lo artificial la programación de nuestras vidas con la esperanza o excusa de que podrían evitarse a través de estos instrumentos  los errores a los que nuestra naturaleza falible nos induce. Lo que estamos olvidando y quizás sea lo más preocupante, es que nuestra propia inteligencia es cada día más mecánica. Nuestros hábitos, creencias, prejuicios, deseos, ambiciones y necesidades externas de toda índole nos condicionan. Pese a los avances tecnológicos en materia de información, nos encontramos a diario catapultados en búsqueda de “zanahorias” que aún cuando las alcanzamos, nos decepcionan por lo efímero de la satisfacción que nos genera. Por ahora, las cualidades de reflexión, de observación interior y de contemplación son privativas de los seres humanos. Intentemos pues por ese camino, obviamente sin senda…

LA IGUALDAD DE GENERO

Presenciamos en  estas épocas en Occidente una muy interesante y positiva  corriente tendiente a instalar como valor indiscutible la igualdad de género, ello se encuentra indisolublemente ligado, centralmente, a la violencia que los hombres ejercen sobre las mujeres de modos directos o sutiles. Como ocurre cuando removemos un hormiguero, distintas personas que hasta ahora guardaban un “sobrio y caballeroso” silencio salen a la superficie exteriorizando sus más ancestrales y anquilosadas creencias  disfrazadas (muchas veces inconscientemente), con el nombre de convicciones. Pero la hipocresía y el negocio a costa de cualquier noble propósito siempre se hace presente. Muchas mujeres del mundo del espectáculo que hasta hace muy poco lucraban consciente e inescrupulosamente con la mercantilización de sus cuerpos, ahora recuerdan las injusticias y abusos a las  que fueron sometidas, lo que adicionalmente les permite tener mayor pantalla. Mientras tanto, las grandes corporaciones de la comunicación  con la amoralidad que preside sus decisiones, compiten para exhibir quien es más libre o descubrir detrás de esa prestigiosa figura del entretenimiento al monstruo que hasta ahora nadie había visto. El machismos no es una cuestión de género, lo encontramos en los hombres más conservadores como en las mujeres más modernas, es una creación cultural derivada necesariamente del sistema social patriarcal. La guerra es la expresión final más abyecta de ese sistema, gana el que tiene más fuerza…

EL PASO DEL TIEMPO

Seguramente la mayoría de nosotros se encuentra mas o menos familiarizado con las diversas teorías sobre el tiempo y su naturaleza. Obviamente el tiempo como transcurrir. Es quizás el mayor problema del ser humano, ya que es de algún modo el generador de todos nuestros desatinos. El poder, genera la fantasía de su dominio.La acumulación de bienes, la sensación de encontrarse a salvo del final. El amor romántico, la ilusión de eternidad. El mal llamado instinto de conservación en los seres humanos, a la paradoja de su autodestrucción física y psíquica. En nuestra angustia insuperable, optamos por distraernos y renunciamos al conocimiento propio ( la única fuente de acercamiento al misterio de la vida); pero nuestro Ego generalmente nos derrota y nos impone falsos caminos. El miedo nos acompaña consciente o inconscientemente, nos hace violentos. Nuestra inseguridad nos torna soberbios, nos adueñamos fisicamente de las otras especies, que en su naturaleza guardan el secreto de la vida; cuya inteligencia, pese a nosotros, permite aún la subsistencia en este bello planeta. ¿La esperanza?: quizás solo comprenderlo…

LA CORRUPCION

Es innegable que existe en el presente una “ola”, por lo menos en la sociedad occidental,tendiente a privilegiar la denominada lucha contra la corrupción. Personajes que hasta no hace mucho tiempo gozaban de las caricias de la popularidad, en un relativo corto plazo, se vuelven el símbolo de lo que no debe ser. No es malo que las instituciones se fortalezcan priorizando el control de la cosa pública.   Pero tratemos de no olvidar las enseñanzas de nuestro pasado no tan lejano, no es con aspirinas que se combaten las infecciones. Tendemos ciclicamente a ponernos eufóricos ante coyunturales triunfos, pero al poco tiempo recaemos en los mismos vicios, los cambios profundos son mucho mas lentos y complicados y comienzan, si pretendemos que sean duraderos, por la observación y aceptación de nuestras propias y pequeñas corrupciones personales…

EL EFECTO MARIPOSA

Seguramente la mayoría de nosotros sabemos en que se basa, y eso tiene sustento científico, pero cuando lo pretendemos relacionar, por lógica y razonabilidad a las conductas humanas, tendemos  a desdeñar la posibilidad que una pequeña conducta, un cambio en una persona, pueda entrañar un efecto en cadena multiplicador. Parecería que el peso de una pauta cultural de siglos, sustentada en que los únicos cambios sociales posibles son los que se instrumentan desde el poder político, nos lleva a minimizar la importancia de nuestras propios revoluciones personales. Lo que si ya deberíamos tener claro es que todos los intentos históricos de modificar radicalmente el orden social con un cambio de sistema, han fracasado, cualquiera haya sido el signo político de los intentos, con el agravante de que ese “error” ha llevado a millones de personas a la muerte a lo largo de los tiempos. Miles de personas en todo el Mundo intentan el camino sin senda de nuestra “propia” Revolución, nosotros solo lo estimulamos.

LA PRESERVACION DEL MEDIO AMBIENTE

No hace mucho tiempo, en una decisión que no debería sorprendernos,  el actual Presidente de los Estados Unidos anunció muy suelto de cuerpo que su país abandonaría los compromisos asumidos en la cumbre mundial sobre el cambio climático. Obviamente es algo muy grave, pero muy pocos se detuvieron a reflexionar  en que China (ambos los principales responsables de la polución mundial), en una clara especulación política, comenzó a rasgarse las vestiduras por tal decisión, pretendiendo colocarse a la palestra de la defensa del medio ambiente, aunque paralelamente no deja de financiar todo tipo de inversiones en el Planeta, para estimular la creación de centrales eléctricas  basadas en la combustión del carbón. Es que detrás de la escenografía que montan los políticos de las grandes potencias, se encuentran invariablemente  los más mezquinos intereses barnizados de bellas palabras, las que son desmentidas constantemente por los hechos. Quizás como en ningún otro tema en este siglo, nos queda una vez más demostrado  a todos los individuos de esta bella Tierra, que solo un profundo cambio cultural que nazca de cada uno de nosotros con nuestras conductas y que irradie la presión suficiente sobre nuestros dirigentes, podrá permitir “quizás” que el hombre no termine destruyéndola…

LA POSVERDAD

Para bien o para mal, el ser humano es la única especie de esta planeta que busca la verdad, si bien ello a simple vista resulta obvio, no lo es tanto respecto al porque de esa incesante actitud de búsqueda, generalmente vana. Parecería que los medios de comunicación del siglo XXI, con la más sofisticada tecnología, nos han ahorrado la angustia y la incertidumbre de tan infructuosa tarea personal. Ellos la crean, la diseñan y nos la entregan lista para consumir, de esta forma solo nos resta incorporarla para que nuestra mente mecánica actúe en consecuencia. Felizmente, quizás los menos, pueden vislumbrar en esa densa madeja de conceptos premoldeados, el germen de la pérdida del atributo más preciado de nuestra propia naturaleza: la Libertad…

GRIETAS DE AYER, DE HOY Y DE SIEMPRE

Cuando algunas palabras y conceptos se ponen de moda, corremos el riesgo que las cuestiones se vuelvan superficiales o limitarlas al breve tiempo de la coyuntura. Desde el fondo de los tiempos en que el hombre buscó agruparse, terminó “entendiendo” que el mejor modo de preservar al grupo de pertenencia era establecer una frontera (mental o real) entre los unos y los otros. La guerra fue siempre la manera humana de dirimir las situaciones extremas. Es cierto que la Democracia moderna ideó formas institucionales para administrar razonablemente nuestra ¿naturaleza? Pero el ser humano muestra de manera cíclica que su evolución es mas aparente que real y nos enfrentamos cotidianamente al horror de nuestras conductas públicas y privadas, las que grotescamente los medios de comunicación exaltan en un amoral consumismo, muchas veces tan perverso y morboso como aquellos chacales que estimulan quemar a los ejecutores de esos horrores en la imaginaria hoguera creada para negar nuestra responsabilidad como sociedades enfermas. El mejor modo de no superar nunca la grieta es creer que es el simple resultado de la conducta de tal o cual gobierno, en todo caso, solo a veces la estimulan por intereses mezquinos. Parecería que, como los opuestos nos permiten distinguir entro una cosa y otra, lo que de otro modo sería de muy difícil discernimiento para nuestros limitados sentidos, el enfrentamiento nos motiva para emprender acciones que de otro manera nunca desarrollaríamos. La pregunta sería: ¿porque tenemos en la mayoría de los casos que inventarnos una oposición para que nuestra pasión se canalice?

SUICIDIOS PROGRAMADOS

Una prestigiosa Entidad internacional acaba de confirmar, con datos contundentes, la información de que en todo el mundo existe una realidad incuestionable: los ricos cada vez son más ricos y los pobres cada vez son más pobres. Con pocos matices diferenciales, las distintas corrientes políticas mundiales estimulan el consumismo como llave para economías fuertes y sustentables. Las poblaciones, con pocas excepciones,  aceptan casi pasivamente esas formas de vida.

Otro informe, esta vez de la Organización Mundial de la Salud, da cuenta de que los casos de depresión aumentaron globalmente un 20% en los último diez años. En relación directa a ello y de forma muy significativa, nos dice también que los índices de suicidios en el mundo se vinculan directamente, en aproximadamente un 80%,  a esta cuadro psicológico y que el mayor porcentaje en relación a su población se da en los países más opulentos.

¿Será que las personas, más allá de la evidente injusticia social reinante, necesitan algo más que cosas?

LA SOLEDAD

Se difundieron hace poco tiempo algunas datos estadísticos que nos permiten observar que nos encontramos ante un nuevo fenómeno social por el cual cada día son más las personas que deciden vivir solas. Ese dato a simple vista parecería ser indicador de un cambio de vida esencial. Pero, ¿es así? Es indudable que las nuevas formas que van adquiriendo las instituciones familiares tienen una gran influencia en ello. ¿Estamos menos alienados, más reflexivos y observadores y menos atados a las modas y tendencias impuestas? Es evidente que no…La sana soledad (no el aislamiento), nos ayuda enormemente en la comprensión de la realidad, en el acercamiento a la paz y al amor, pero los miembros de la sociedad del siglo XXI  parecen, a rasgos generales y a simple vista , estar muy distantes de ello…