ENFERMOS CULTURALES

Históricamente nuestras sociedades modernas (y no tan modernas), han tendido de manera sistemática a excluir, relegar o esconder a sus alienados, de ese modo nuestras conciencias se han mantenido mejor, a salvo de lo que sería asumir la responsabilidad que nos toca a cada uno de nosotros. Hace unos meses se difundió un significativo resultado respecto a una investigación llevado adelante sobre un amplio universo de personas que podrían englobar en el denominador común de asesinos masivos, violentos extremos, etc, etc. De ello se desprende que solo un pequeño número porcentual adolecía de una alteración mental producto de una disfunción física que fuera la causa central de su conducta. La gran mayoría eran fisicamente «normales». Su extrema violencia, su indiscriminado ataque a personas claramente inocentes era simple, pero contundentemente, resultado de su entorno social. Aunque nuestra hipócrita moral no acepta ver como a nuestros semejantes a aquellos que cometen los crímenes mas atroces, si permite hacernos los distraídos y, de ese modo, podemos continuar nuestras egoístas vidas como si ellos solo fuesen una mera excreta inevitable.

SOLO ESCUCHAMOS LO QUE QUEREMOS ESCUCHAR

En diversos espacios se discute sobre los pro y los contra de las nuevas tecnologías vinculadas a la comunicación humana en todas sus formas. Como suele ocurrir cuando las cuestiones se observan desde el equilibrio y la sensatez, debemos aceptar que en muchos aspectos la posibilidad de que cualquiera, en cualquier lugar del mundo, sin tener medios económicos a su disposición pueda llegar con su mensaje a los puntos mas reconditos del planeta de manera instantánea, es una verdadera revolución. Que las personas con las culturas mas diversas puedan contactarse del mismo modo entre ellas sin tener que recurrir a los medios convencionales de comunicación como intermediarios, es algo que ni Julio Verne había previsto para el siglo XXI. Pero como decíamos al comienzo,  desde otra otra óptica, a medida que todo ello se fue consolidando, a su vera, se fueron gestando aplicaciones, plataformas y programas financiados con diversas publicaciones que a través de sofisticados mecanismos van registrando y archivando nuestros personales gustos y tendencias en los más distintos campos y nos «invitan» permanentemente a consumir solo aquello que forma parte de nuestro pequeño mundo. Esto tiene múltiples lecturas, ya que nos coloca indirecta y muchas veces inconscientemente, en un espacio muy chiquito que va minando el espíritu crítico y refuerza nuestras argumentaciones tendiendo a afianzar dogmáticamente las propias ideas y convicciones. Quizás, de algún modo ello explica la «guerra» que muchas veces se observa en las redes, dejando muy poco espacio para la reflexión. No siempre la abundancia de datos estimula nuestra inteligencia, solo el someter a permanente cuestionamiento y observación las mas íntimas convicciones nos vincula de modo mas sano con nuestros semejantes.

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HOLA AMIGAS Y AMIGOS: Hemos nuevamente actualizado el  link correspondiente con la totalidad de los programas radiales emitidos en el mes de octubre. No olviden, salimos al aire todos los martes de 20 a 21 hs, hora de Argentina, por Radio del Pueblo AM 830 del dial y por internet en www.radiodelpueblo.com.ar. Hasta el próximo mes.

NUEVAS INSEGURIDADES

En diciembre de 2013 publicabamos en esta sección  una nota sobre la Inseguridad, en la misma centrabamos la cuestión en el aumento del delito y las limitaciones del poder público para generar condiciones adecuadas con el objeto de dar tranquilidad a los ciudadanos sobre este grave problema. Hoy, a casi seis años, la Inseguridad vuelve a estar en el centro de la escena, pero revestida de otras cuestiones: la incertidumbre sobre la economía, sobre que medidas tomarán las nuevas autoridades, etc, etc. No es necesario, por obvio, abundar en ello.  Aunque a simple vista no lo parezca, en esencia la cuestión es la misma, somos nosotros (cada uno de nosotros), con nuestras diarias y acumuladas conductas los que generamos lo que luego, tarde o temprano, nos alarma y hasta nos sorprende;  justamente por no ser conscientes de ello. Mientras sigamos psicológicamente de este mismo modo, ciclícamente, volveremos a «sorprendernos» por la agudización y profundización de nuestras crisis. En ese ya lejano diciembre, decíamos:..» Pero la olla seguirá hirviendo a fuego lento, mientras no trabajemos sobre las verdaderas causas, profundas y muchas veces escondidas adrede: la ausencia de solidaridad y compasión, el individualismo consumista y ciego…la ausencia de «amor»»…¿Cuantas nuevas crisis deberemos enfrentar para darnos cuenta de la médula del problema?

LAS LIBERTADES

Hace ya algunos días se anunció de manera estridente un acuerdo de algunos gobiernos de Sudamérica con la Unión Europea sobre libre comercio. A nivel local, la mayoría sostiene que un gobierno que otorga libertad de mercado asegura la prosperidad de una comunidad. En el ámbito familiar, los hijos critican la ausencia de libertad que sus padres le otorgan y las parejas estiman que sin libertad la relación tarde o temprano se acaba. En materia penal, la pérdida de la libertad es la peor de las penas. Pero hay una libertad que se torna difusa, es imposible de regularla y en muchos casos no somos ni siquiera conscientes de su no presencia y esta es: La interior. Desde que nacemos comenzamos a limitar la esfera de decisiones; sutilmente,la familia, la sociedad y la educación formal nos van regulando la vida, algunas investigaciones recientes sostienen que incluso el feto va recibiendo señales que condicionan su carácter. Ante eso nuestras armas son limitadas, pero pueden ser eficaces, el darse cuenta, vivir conscientemente el presente para poder observar de manera profunda y desarrollar nuestra sensibilidad para estar atentos a la mente mecánica que opera en nosotros mas allá de nuestra voluntad. Hasta hace poco tiempo la ciencia nos condenaba a cierto determinismo producto de una supuesta limitación de nuestro cerebro, K, ya de manera visionaria nos anticipó que es posible una verdadera mutación psicológica. Hoy esa misma ciencia nos reconoce que nuevas sinapsis pueden producirse, que nuevos circuitos cerebrales pueden generar cambios radicales en nuestras conductas y que el fatalismo está también en nuestra imaginación.

COMUNICACION Y AISLAMIENTO

Hace pocos días se difundió una investigación por la cual se intentaba encontrar la relación existente entre el aumento de los medios de comunicación personal por intermedio de las últimas tecnologías y la percepción psicológica de las personas. Lo llamativo es que la lógica debería indicar una intensificación y mejora de las relaciones interpersonales, dada la mayor cantidad de instrumentos disponibles para relacionarse de la forma más cómoda, instantánea, sin necesidad de traslados y pérdida de tiempo. Pero no fue así, no solo no implicó una mejora en tal sentido, sino que aumentó alarmantemente el porcentaje de personas que se sienten solas y aisladas. Y es que estos modos tecnológicos son muy útiles en materia laboral y como instrumento para transmitir información de la mas variada, pero no pueden suplir de ningún modo el vínculo personal directo físico y espiritual entre nosotros y cuando justamente se utiliza de sustituto o reemplazo de estos modos se generan esas sensaciones de pérdida vital. Existe algo hasta algún punto misterioso en las relaciones humanas directas, que impiden utilizar cualquier atajo para evitarlas. Cuando algún objeto aparece como intermediario, se cae en la tentación de dar una imagen premoldeada sobre nosotros y eso consciente o inconscientemente, cuando ocurre, todos   lo sabemos.  Por otra parte, nuestro ocasional interlocutor también cuenta con similares herramientas que generan la paradoja del distanciamiento psicológico frente al aparente acercamiento físico que la tecnología nos permite. La naturaleza, Dios o quien sea, nos dotaron de un conjunto de sentidos, que aunados a nuestra sensibilidad son claramente insustituibles a la hora de percibir una real comunicación con lo viviente. Cuando ello está ausente, la carencia, la sensación de soledad y aislamiento son el corolario inevitable.

MASA CRITICA

Desde la creación misma de este espacio hemos insistentemente hecho incapie en la imprescindible necesidad del cambio interior individual para que ello fructifique en la sociedad toda. Pero la aportación para generar esa masa crítica que permita estimular y dar fluidez a los vasos comunicantes con nuestros vínculos debe partir de nuestra absoluta convicción y de un cambio personal «real». De nada valen los discursos, los planteos teóricos o la difusión masiva en las redes sociales, sino empezamos por casa. Sabemos que es arduo, que no es fácil; que una cosa es hablar de la libertad interior y otra cosa es liberarse, que es fácil hablar de los miedos, pero muy difícil vencer  a nuestros mas íntimos fantasmas, que es muy estimulante destacar los males del egoísmo pero otra muy distinta es tener un verdadero y concreto acto de generosidad y desprendimiento. Es arduo, pero no existe otra alternativa, nuestro dirigentes serán siempre lo que somos nosotros, aunque hoy nos duela aceptarlo…

IDEOLOGIAS Y COMPROMISO SOCIAL

Habitualmente se considera que es imprescindible poseer una ideología como sinónimo de compromiso frente a nuestros semejantes o a la sociedad. Como normalmente ocurre, ese tipo de anquilosamientos conceptuales vienen de un arrastre histórico que seguramente los especialistas en el estudio del pasado podrán contestar con mayor fluidez que el que escribe, pero lo que esta breve nota intenta despertar es una pregunta interior que por su propia naturaleza debería inquirirnos largamente: ¿Han cambiado esencialmente las sociedades por la imposición ideológica? Sería muy simplista dar una respuesta positiva o negativa, quizás lo interesante sería reflexionar sobre cual es la naturaleza de nuestra matriz psicológica y cuales son los obstáculos que tenemos para cambiar y particularmente si la mayoría de nosotros sabemos que tipo de  cambio queremos y para que. En ese sentido la cuestión se complica, ya que básicamente ellas sólo en nosotros son ideas, conjeturas. Quizás el cambio individual, seguramente el más importante, comience en conocernos, comprendernos y a partir de ahí poder aportar algo substancial a nuestra comunidad.

EL MIEDO Y LA POLITICA

Repetidas veces hemos hecho hincapié en lo significativo del miedo en la conducta humana. En nuestro sitio encontraremos varios textos que desarrollan desde distintas perspectivas esta cuestión central tan presente en el diario vivir, en nuestras decisiones cotidianas y, particularmente, en nuestros fracasos, frustraciones y angustias. Llevamos ancestralmente una mochila, que, con su peso, nos quita libertad y lucidez en la toma de decisiones. Imaginamos límites que no tenemos, vemos inconvenientes donde no los hay y, en especial: vemos enemigos solo construidos por nuestra mente. Este caldo de cultivo es lamentable y sistemáticamente aprovechados por los mediocres políticos de turno, que no solo no ayudan para que ese miedo se disipe, estimulando el marco de libertad imprescindible para ello, sino que, por el contrario, lo fogonean hasta peligrosísimos extremos. En todo el mundo observamos que las campañas políticas no se fundan en los problemas reales y concretos que los ciudadanos tenemos como tales y en la eventual solución de ellos, sino en la demonización del enemigo al que le atribuimos todas las culpas (las propias y las ajenas). Entramos repetidamente en una espiral que regularmente nos entrega cíclicamente en las manos de uno u otra de las faltas alternativas   que el «poder» nos inventa para que nada cambie; como un gran circo romano «estilo siglo XXI» en el marco de un ampuloso marco tecnológico que nos sumerge en la fantasía de nuestra supuesta evolución. Mientras tanto, nuestro Planeta espera pacientemente que nos demos cuenta de lo que le estamos(y nos estamos) haciendo, con  nuestra ciega ignorancia.

LOS OTROS

Hace unos días se publicó en un diario de Buenos Aires una investigación sobre la percepción que la gente tenía sobre los niveles de corrupción existentes en su sociedad. La percepción era que la corrupción es muy alta, hasta ahí nada novedoso. Luego, se observaba con mayor detalle una clasificación sobre los grados según el tipo de «delitos» y se interrogaba a los mismos entrevistados anónimos si participarían o participaron de alguna o algunas de esas pequeñas o grandes corrupciones. Lo significativo era que si bien todos prácticamente coincidían en que los más graves hechos de corrupción se encontraban generalizados y se infiltraban en todos los estamentos de la sociedad, a medida que los supuestos se agravaban, negaban haber participado o estar dispuestos a hacerlos. Dado que sus nombres no eran requeridos, debemos suponer que lo decían «sinceramente» y no por temor. Y es que nuestro nivel de sinceridad superficial no nos permite penetrar en las profundidades de nuestras zonas oscuras y nos resulta mucho mas tranquilizador pensar que la corrupción está en el «otro». Quizás por eso, sea tan dificil erradicarla…

Monstruos, Humanos y Personas

¿Como funciona el cerebro de un ser humano que sin ningún límite ni escrúpulo moral asesina a un pequeño e indefenso»semejante» con el solo propósito se satisfacer sus más básicos instintos? Esta angustiante pregunta para aquel que pretende encontrar dignidad en  nuestra existencia nos pone también de frente con el interrogante de intentar encontrar algo en común con ese asesino que nos permita sentirlo parte de nuestra propia especie. Las tristes y lamentablemente repetidas noticias que morbosamente los medios de comunicación reiteran, nos enfrentan también a la horrorosa realidad que ese tipo de delitos se realizan, en la mayoría de los casos, en el seno de sus propias familias. Como dice brillantemente Aldous Housley en el prólogo de La Libertad Primera y Ultima:»El hombre ha podido cometer, a sangre fría y durante largos períodos de tiempo, actos que las bestias sólo son capaces de cometer por breves instantes, cuando están en el colmo del frenesí, del deseo o del terror». Pero, como el mismo también nos recuerda, existen otros seres humanos que son capaces de actos sencillamente sublimes de entrega y amor al prójimo, que también, paradójicamente, si somos sinceros con nosotros mismos, los vemos muy alejados de nuestras vulgaridades, limitaciones y pequeñas mezquindades. Todos habitando esto bello planeta azul que lucha por sobrevivir, pese a la ignorancia de aquellos que se adueñaron de su destino. ¿Será que encontrar la escondida clave de nuestro común vínculo puede ser el comienzo de nuestra comprensión integral?. Es una pregunta seguramente abierta en su respuesta…

MALAS Y BUENAS NOTICIAS

1Particularmente en Argentina, la inmensa mayoría de las personas dirían que en los últimos tiempos no han cesado de recibir malas noticias. Los medios de comunicación, en general, adoptan el sencillo y redituable camino de la repetición fácil y mediocre de los objetivamente negativos datos de la economía. Los economistas, que de psicología poco saben, no dejan, pese a sus pergaminos, de equivocarse alarmantemente. Como siempre decimos (y seguiremos diciendo), los problemas humanos son mucho más profundos que el dato sobre el valor de la moneda de la principal potencia mundial. Y no porque carezcamos de la sensibilidad suficiente para darnos cuenta de los problemas sociales de que de tales situaciones derivan, sino porque estamos convencidos que detrás del velo de la «realidad» subyace un ser ser humano que en su crónica insatisfacción consciente o inconsciente genera  una sociedad enferma de angustia, incertidumbre e inseguridad personal, retroalimentando mecánicamente un sistema que permanentemente se muerde la cola. Pero, en el lado B de esa misma sociedad, miles de personas que muy poco trascienden, realizan actos cotidianos de solidaridad, amor y respecto a su semejante.Enfermeras que por unos pocos pesos de sueldo, atienden amorosamente a enfermos que en muchos casos están solos; docentes que entregan su cariño y su tiempo a niños y jóvenes, con la convicción de que contribuyen para la formación de hombres y mujeres mejores; anónimos que dan su tiempo y amor para discapacitados; innumerables personas que intentan crear conciencia sobre la preservación del medio ambiente y la cruel eliminación de nuestros hermanos animales; millones que luchan por la igualdad y la libertad en todos los terrenos…Esas buenas noticias se encuentran normalmente eclipsadas por el gigantesco planeta de los intereses mercantiles.

Magia y Corrupción

Hace ya casi un año publicábamos un comentario sobre la corrupción en el que terminábamos el muy vigente análisis destacando la fantasía de creer que los problemas de esta magnitud generalizada se «curan» con unas cuantas personas presas, cuando la cuestión es, lamentablemente, de una raíz cultural profunda en la que todos estamos involucrados. Como en muchas otras cuestiones vinculadas a la naturaleza humana, el mayor problema o dificultad a resolver es el de nuestras propias corrupciones personales, la que nos debería llevar a preguntarnos, si fuéramos lo suficientemente observadores en el camino del conocimiento propio, si ese modo de vida en el que el poder y el dinero son el eje, nos hace más felices o mas plenos. La respuesta está en las «pobres» vidas de los poderosos y «ricos». La astucia para producir dinero (y por ende poder), no eliminan su incapacidad para comprender lo que es una verdadera vida íntegra, en paz y plenitud. Existe una conocida historia que cuenta, resumidamente, el diálogo entre un humilde pescador y un poderoso en el cual el primero le pregunta finalmente al segundo para qué debería seguir sus consejos para hacer negocios y acumular dinero, concluyendo el círculo de sus recomendaciones en que, en realidad,  lo que debería buscar era que al final del camino, simbólicamente, encontrara la  paz y la tranquilidad, justamente lo que ese  humilde pescador sentado con su caña frente al río, poseía sencillamente sin desarrollar ese ambicioso proyecto de muchos años de esfuerzo . Y es que el ego como eje de nuestra vida no solo es nocivo, sino que es la cuna de nuestra ignorancia…

Los slogan( o el mejor modo de evitar ver la realidad con sus matices)

En La Argentina se viene debatiendo hace varios meses la eventual sanción de una ley que legalizaría el aborto y aunque muchas personas aportan experiencias, investigaciones y conocimientos dignos de ser tenidas en cuenta al momento de que los legisladores tomen una decisión final, muchos otros, con intereses menos transparentes socialmente, se valen de los slogan para ganar adeptos y mover emocionalmente a las personas de un lugar a otro generando en seres, en su mayoría de buena voluntad, enfrentamientos lindantes a la violencia. Es interesante recordar que la palabra del título, de origen inglés (etimológicamente: grito de guerra), fue gestada a partir de una necesidad militar en la primer guerra mundial. «Tu país te necesita»  decía un soldado británico: Herbert Kitchener. Luego, esa palabra fue incorporada de manera permanente por el mundo publicitario, para que la gente compre y, luego por los políticos, para que «compren» sus propuestas. La lista de slogan famosos es innumerable y si bien en el mundo publicitario genera confusión y lleva a adquirir cosas de manera compulsiva, en el de la política es francamente peligroso, ya que los problemas sociales y económicos son de una complejidad no compatible con simplismos, opciones maniqueas y recursos meramente emocionales. Cualquiera que serena y reflexivamente observa las cuestiones de nuestro diario vivir comprende que la realidad no es ni blanca ni negra, que los diversos colores nos permiten acercarnos a la complejidad, pero también a la verdad…

Mundiales de hoy y de siempre

En ocasión del Mundial de Fútbol de Brasil, hace ya cuatro años, realizamos el siguiente comentario que, en lo esencial, por su vigencia reproducimos:…»son muy pocas las oportunidades en que el ser humano (o la mayoría de ellos) puede sentirse igualado a otros, sin distinción de clases sociales, poderío o status de cualquier naturaleza.  Los extremistas intelectuales critican con despectiva soberbia las emociones que se generan tras un mero partido de pelota, los patrioteros se emocionan hasta las lágrimas cuando escuchan sus himnos nacionales y, con una simplificación alarmante, creen que logrando un gran equipo podrán generar por efecto contagio condiciones para que sus países vivan mejor, minimizando la violencia, las divisiones y el fraccionamiento social. Quizás, ni una cosa ni la otra…La cuestión sigue siendo la misma, debemos comprender que lo de afuera es simple entretenimiento y si lo concebimos así podremos vivirlo también de ese modo.

Existe en nosotros una tendencia a confundir las funciones que cada cosa tiene en nuestras vidas, como no tenemos orden interno, los eventos con fuerte carga de emotividad nos alejan de nuestro centro y así como en muchos otros ordenes, pretendemos cubrir nuestros vacios con la ingesta indiscriminada de actividades deportivas (como también otras), y observamos que cesado el bombardeo intenso por vía de los medios de comunicación, muchos caen sin reconocerlo en una sensación de ausencia de «algo»,  con cierta tendencia depresiva. En realidad ese algo es lo ausente permanente…

NUEVAS PUBLICACIONES

CON LA PLANTACompletamos con sendos extractos en SU LEGADO  el tema del «Conflicto». Recuerden siempre que encontrarán el resto de lo publicado en dicho espacio ordenado temáticamente, EN SINTONÍA, por autores; y en DIÁLOGOS por las fechas de difusión.